|
PAMPLONA SOCIEDAD La parlamentaria de Aralar en la CAV, Aintzane Ezenarro, abogó ayer por recurrir a instancias europeas la posible prohibición de la Ley de Consulta por parte del Tribunal Constitucional y "evidenciar", de esta forma, "la contradicción" del Estado español, al considerar que la respuesta a la supuesta prohibición "no puede quedarse en una simple manifestación". Eso sí, la aforada de Aralar mantuvo que, hoy por hoy, el mayor escollo contra el derecho de decisión de los vascos no es la postura de Madrid, sino la violencia. En una entrevista en Euskadi Irratia , Ezenarro indicó que es "muy importante" que los partidos que votaron a favor de la celebración de la consulta mantengan "la unidad" y no empiecen "con riñas". Partiendo de esa base, dijo que "el mayor obstáculo que podemos tener no es, al contrario de lo que se dice, que un estado centralista diga, una y otra vez, que no, sino la debilidad que tenemos dentro, es decir, el vínculo con la violencia". En su argumentación hizo referencia a procesos de autodeterminación ya puestos en marcha en Europa. Tras citar los casos de Escocia (referéndum para 2010) y Groenlandia, aseguró que "en los últimos 20 años Europa está cambiando conforme al principio que defendemos nosotros, el principio democrático, que está por encima de cualquier ordenamiento jurídico. Por lo tanto, si mantenemos esta mayoría y esta demanda como pueblo, sin ningún vínculo con la violencia, será difícil que en Europa, de aquí en adelante, se eche hacia atrás (la consulta)", explicó. unidad Ezenarro mantuvo que la respuesta a una posible prohibición "no puede quedarse en una simple manifestación", por lo que, en su opinión, habría que recurrir a la UE. Esta idea también es compartida por los miembros del tripartito que gobierna en la CAV. Así PNV, EA y EB reconocieron ayer que estudian recurrir a las instancias europeas pertinentes si el alto tribunal español decreta la inconstitucionalidad de la consulta. Las formaciones defienden que disponen de argumentos jurídicos de peso que avalan la iniciativa y citan concretamente la vía del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Los partidarios del plebiscito están centrados en ofrecer un respuesta institucional y jurídica a los embates del Estado, por eso no han sentado muy bien las "salidas de tono" de algunos dirigentes de EA, que sugerían apostar por la desobediencia en caso de una eventual prohibición. Son voces aisladas y que, según las fuentes consultadas, no representan ni el sentir ni la estrategia común. Como constató ayer Ezenarro, la música va por otro lado: "Nuestras vías de actuación deben ser únicamente políticas, ya que si el derecho a decidir tiene cualquier vinculación con la violencia, el Estado español ya tiene un argumento suficiente para cortar ese camino". Texto tomado del periódico noticiasdenavarra.com
|