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PAMPLONA DEPORTES El fútbol regresó al Reyno de Navarra con elevadas dosis de emoción. Se agradece. Después de un duelo repleto de alternativas que expiró con el resultado merecido, la puesta de largo dejó indiferentes a pocos. El empate ante un equipo Champions contentó a un buen Osasuna y a sus aficionados, que presenciaron un choque de vaivenes según se iban produciendo las acciones puntuales que cambiaban la tendencia. El viento sopló a favor para los dos equipos y en esta disputa abierta, los rojillos abrazaron la victoria cuando ya habían igualado el precioso tanto de Marcos Senna de un libre directo y jugaban con un hombre más sobre el campo. Lástima que la inercia positiva hacia el triunfo se frenara con la rigurosa expulsión de Miguel Flaño a falta de un cuarto de hora para el final. Nueva temporada y viejas protestas. Álvarez Izquierdo se marchaba del Reyno abroncado por la parroquia, pero lo cierto es que el gol navarro había llegado antes de un penalti señalado por una falta fuera del área de Godín sobre Masoud. ¿Ley de la compensación? Puede. Para entonces, Osasuna jugaba ya en el campo con el fichaje iraní y Héctor Font, el jugador que supo encontrar los caminos futbolísticos y avivó el partido. Ante el equipo de su pueblo, el castellonense movió la pelota con esa claridad ofensiva que había faltado durante la primera parte. Él guardaba la llave. Y eso que Osasuna se apoderó del gobierno del duelo ayudado por la madrugadora ocasión de Kike Sola, el hombre que tuvo que pelearse con los expeditivos centrales del Villarreal. Detrás, Ezquerro, Plasil y Juanfran no pudieron enganchar con él aunque en algunas fases del inicio agradaron con sus triangulaciones al primer toque. Nekounam también dejó su sello de elegancia en el juego en un precioso cara a cara de medios centros que mantuvo con Senna. El hispano-brasileño ofreció en Pamplona su versión de la Eurocopa y fue el líder de un Villarreal que se anotó en el casillero de ocasiones el remate de Gonzalo que despejó Roversio en boca de gol. Goles y expulsiones El partido reservó sus incidencias para la segunda parte. Senna anotó de falta directa un golazo que premió su actuación, y Ziganda reaccionó a tiempo para dar entrada a Héctor Font y Masoud Shojaei. Los dos revolucionaron el juego navarro. Osasuna se sobrepuso, algo que se echó de menos la campaña anterior, y de la mano de sus dos suplentes pisó el área por fin con peligro. Font remató de cabeza junto a la escuadra un gran centro de Ezquerro en la mejor jugada colectiva de un Osasuna que había dado un paso hacia adelante en busca el empate. Y lo encontró gracias al pase de Font al iraní, que ganó la posición en velocidad y fue derribado por Godín cuando encaraba a Diego López. El central fue expulsado, Nekounam marcó el penalti y Osasuna se marchó decidido a por el partido. Tenía veinte minutos para ello y rozó el 2-1 con un remate de Plasil fuera tras otra vistosa acción trenzada por el equipo. La expulsión de Miguel Flaño por una entrada a Llorente mató los ánimos, y Osasuna retrocedió su ambicioso paso para defender con uñas y dientes un punto que peligró con un misil de Senna en el tiempo de prolongación. Textos tomados del periódico online diario de navarra. es
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