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PAMPLONA DEPORTES
Esta temporada Osasuna va a empezar a ser un equipo desde el punto de la mañana. Casi al alba, a las 9, comenzó desde ayer el plan ideado y consensuado por los cuerpos técnico y médico para que los jugadores de la primera plantilla realicen el desayuno en grupo. Esta práctica, que servirá para fomentar la convivencia entre los futbolistas y para asegurarles una ingesta equilibrada y sana a primera hora, se llevará a cabo durante toda la temporada y antes de los entrenamientos matinales que estén programados en Tajonar. Para ello, el bar de las instalaciones rojillas ya ha sido reformado durante el verano y se ha habilitado una sala para tal efecto, con cuatro mesas redondas de considerable tamaño, donde los profesionales comparten el primer bocado. Ziganda anunció en su día esta medida como "muy importante. Se trata de ser muy meticuloso en todos los detalles. No es algo tan atípico. Lo hacen muchos equipos y es normal que los jugadores se levanten pronto y se vayan a desayundar en perfectas condiciones. Se trata de que las jornadas sean cada vez más largas. Que lleguen un poco antes y se vayan un poco más tarde. No les va a venir nada mal", explicó el entrenador allá por julio, nada más arrancar la pretemporada. Así, con un mostrador extenso de alimentos diseñado por los galenos de Osasuna, se vigila y se garantiza un desayuno equilibrado. En cualquier rincón puede encontrarse un punto de mejora y Osasuna se ha puesto a ello, en esta ocasión, con una necesidad tan básica e importante como la alimentación. Patxi Cipriáin, jefe de los servición médicos del club navarro, recalcó que "hay varios motivos" por los que se ha establecido esta medida. "Desde luego, uno de ellos es para aumentar la convivencia entre los jugadores y la otra razón, quizás la principal, es la alimenticia. Tuvimos en cuenta que el desayuno es una de las comidas más importantes del día y para afrontar un entrenamiento en las mejores condiciones creimos conveniente hacerlo todos juntos y garantizarnos así que han desayunado antes de asistir a la sesión de trabajo". No hay dietas personalizadas ni una oferta de brebajes milagro. "El menú no tiene ningún secreto", explicó Cipriáin. "Es lo que desayunamos siempre en todas las concentraciones o cuando nos alojamos en un hotel. Es un buffet bastante variado: cereales, tostadas, algo de embutido y fruta de todo tipo. No hay grasas ni bollería industrial y no hacemos una vigilancia personalizada. Cada uno coge lo que quiere". Aparte de meter energía al cuerpo para exprimirla en el entrenamiento, es importante luego hacer la digestión. Pero según Cipriáin, a todos les da tiempo a recuperar el cuerpo antes de lanzarse a hacer carreras. "Tampoco es plan de que les hagamos venir a las 8 de la mañana para que puedan digerir", finalizó Cipriáin.
Textos tomados del periódico online noticias de navarra. com
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